¿Qué es Democracia?

Traigo a colación una frase de Rodríguez Castelao: «El pueblo solo es soberano el día de las elecciones». Yo añadiría que ni siquiera ese día lo es y lo podremos comprobar, sin ir más lejos, al día siguiente.

El Ojo Crítico de Amador Moya

A. Moya

La Democracia son dos lobos y una oveja votando sobre qué se va a comer. La Libertad es la oveja, armada, impugnando el resultado”  (Benjamin Franklin)

¿Qué es la democracia?

He buscado la definición y la concreción del concepto de «democracia» y, lejos de encontrar la aclaración que busco, me deja más sumido aún en la indefinición.

Vayamos primero con el diccionario de la RAE que da cinco definiciones de las que solo analizaré tres:

  • Forma de gobierno en la que el poder político es ejercido por los ciudadanos.
  • Doctrina política según la cual la soberanía reside e el pueblo, que ejerce el poder directamente o por medio de representantes.
  • Participación de todos los miembros de un grupo o de una asociación en la toma de decisiones.

De las tres, la primera y la última son una verdadera entelequia aplicada a un Estado. Seamos sinceros, los ciudadanos nunca participamos en la toma de decisiones ni ejercemos el poder político.

Nunca directamente, salvo en grupos muy reducidos como puede ser la institución del Concejo Abierto, una auténtica reliquia  en nuestros tiempos.

Como verás, la cuestión sobre «qué es la democracia» no se encuentra en la fase teórica, sino en la práctica, en la que debemos determinar cómo los ciudadanos vamos a ejercer la soberanía cuando resulta evidente que es imposible que la ejerzamos todos a la vez. Por este motivo, en las sociedades modernas se ha utilizado la figura del representante.

El pueblo elige a sus representantes, los cuales serán los encargados de ejercer, por delegación, el poder mediante el juego de las mayorías. Hasta aquí todo correcto. Esta es la teoría

¿Qué es lo que entienden la mayoría de los ciudadanos por democracia?

Me hago esta pregunta cuando escucho a la gente presumir de demócratas desde las posiciones más radicales y no puedo por menos que echarme las manos a la cabeza y preguntarme, como un buen librepensador, si todos entendemos lo mismo sobre lo que es democracia.

Resulta evidente que no todos entendemos lo mismo cuando hablamos de este concepto. Abraham Lincoln dijo: «La democracia es el gobierno del pueblo, por el pueblo, para el pueblo».

Esta es una de esas definiciones de carácter político, muy conocida, que eleva los ánimos del votante y le da confianza para que piense que es importante, pero de nuevo nos encontramos ante un recipiente muy bonito completamente vacío.

Ese recipiente fue aprovechado por Oscar Wilde para darle la vuelta poniéndolo en evidencia con su agudeza crítica:  «La democracia significa simplemente el aporreo del pueblo por el pueblo para el pueblo».

Por este motivo observo a mis conciudadanos y me doy cuenta que la inmensa mayoría distinguen lo que es democracia por el hecho de que se vote o no: si se vota es una democracia, si no, una dictadura.

Simple y claro, pero un error seguro. Ya conocéis el dicho ese que circula por ahí de que en las dictadura es el régimen donde más se vota. Y, en algunas, es cierto.

Ahí tenéis el ejemplo de Venezuela que celebran unas elecciones y si el resultado no salió como esperaba, las repiten hasta que salga el que necesitan.

Lobos con piel de cordero.

Tenemos que profundizar un poco más para poder saber lo que es la democracia porque, esta palabra, contiene una aureola de prestigio que hace que se añada de forma indiscriminada a todo tipo de regímenes y estados para tratar de indicar que son lo que en realidad no son.

Tomemos como ejemplo de lobos los siguientes nombres: República Popular Democrática de Argelia, República Democrática del Congo, República Democrática de Timor Oriental, República Democrática Federal de Etiopía, República Democrática Popular Lao, República Popular Democrática de Corea, República Democrática Federal de Nepal, República Socialista Democrática de Sri Lanka. 

El problema es que la democracia representativa tiene como herramienta fundamental de organización a los partidos políticos. Éstos no son otra cosas que grupos de ciudadanos organizados con un estamento interno que ostenta el poder y con un líder a la cabeza.

Ellos son los que quitan y ponen representantes y los que dicen al ciudadano lo que deben o no votar.

Ellos han convertido la democracia en verdaderas dictaduras, en un mercadeo de intereses personales del líder y de aquellos que le rodean en el que todos defienden sus propios intereses.

Ellos forman una verdadera oligarquía partidista que busca alcanzar el poder a toda costa para llevar a cabo sus propios fines y los del partido como máquina o herramienta que les permite mantenerse en el poder.

El voto del ciudadano es muy importante el día en el que se celebran las votaciones, pero una vez que alcanzan el poder, los intereses de los ciudadanos pasan a un segundo plano permaneciendo en el primero los personales, de entre los cuales destaca, en primer lugar, mantenerse en el poder a toda costa.

Para ello pactarán,  comprarán y venderán lo que no es suyo, con total ignorancia y hasta perjuicio, si fuera necesario, de los intereses comunes de los ciudadanos. 

La realidad actual de lo que es democracia te la cuento a continuación: un ciudadano, con tu ayuda, se ha convertido en político y vive de esta actividad porque no tiene otra o la que tiene es peor.

Ahora es un profesional de la política y cada cuatro años va  precisar de tu voto para seguir en su profesión, por lo que para su obtención te mentirá, te prometerá, te rogará…, y utilizará tu dinero para seguir agradando a sus votantes y que le resulte más fácil, dentro de otros cuatro, seguir viviendo de su profesión hasta que consiga un buen retiro.

Si comparamos este comportamiento «democrático» de las democracias  con el «democrático» de las dictaduras, nos encontramos con que la diferencia entre ambos regímenes no existen. 

Democracia y dictadura, dictadura y democracia, en la actualidad, son la misma cosa: una verdadera dictadura.

Si te engañan es porque quieres.

Al ser humano le mueve siempre el interés personal, el particular; por eso, las élites que nos dirigen son siempre una oligarquía en persecución de  sus propios fines privados completamente diferentes y opuestos a los de los votantes que han depositado en ellos su confianza.

Cambiarlos no sirve de nada porque los ciudadanos, haciendo gala de una hipocresía obscena, se convierten en oligarquía y en casta en el mismo momento en que obtienen el acta de diputado o el cargo político por el que han estado luchando y derribando a otros ciudadanos que había delante de ellos.

Si aún no te ha quedado claro la realidad de lo que es democracia, te diré que, en el colmo del despropósito, ese político lo negará todo (sobe la Bíblia si es preciso) con el único fin de crear una cortina de humo y así mantenerse en el sillón sine die si es posible porque, una vez alcanzado el poder, su nuevo fin será mantenerse y ascender.

A pesar de ello, no dudará en criticar y condenar la misma actitud que él practica, vista en un adversario político, y presumirá de demócrata allá a donde vaya diciéndolo bien alto para que todos lo escuchen y no alberguen ninguna duda, porque como a él lo han votado… «Dime de qué presumes y te diré de lo que careces» dice el refrán popular.

El grupo solo resulta importante en tanto en cuanto sirve a los intereses de los que lo dirigen; es su herramienta. El resto, la masa que forma el grueso del grupo son utilizados y se prestan a ello en espera de ascender en el escalafón y poder así obtener su parte alícuota; ellos también esperan su propio beneficio personal si el grupo alcanza el poder y se produce el reparto del botín.

La Conclusión.

Por este motivo, podríamos definir lo que es democracia como un sistema de gobierno en el que los ciudadanos juegan a ser dictadores mediante el juego del engaño y las promesas, lo que lo convierte en verdadero mercadeo altamente ineficaz para los intereses del administrado y una invitación permanente a la corrupción.

No todo el mundo se queda en la superficie al analizar lo que es democracia. Es verdaderamente encomiable la capacidad de síntesis de algunos como el caso de Bob Marley:

“La democracia no es más que una dictadura elegida por el pueblo, no nos engañemos”.

Amador Moya

Todos los derechos reservados.

Suscríbete a mi página. Te mantendré informado.

estatua de la libertad

¿Qué es la libertad?

Algunos la ceden a otros por comodidad. Incluso podríamos llegar a pensar que, en ocasiones, se convierte en una verdadera…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *