¿Qué es el Estado de Derecho?

La Ley es el auténtico salvavidas en el que se refugia el débil para protegerse del fuerte. Sin ella, imperaría la ley del más fuerte, las pistolas, el miedo, la sinrazón.

El Ojo Crítico de Amador Moya

A. Moya

«España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político.» (Artículo 1.1 de la Constitución Española)

Nuestro estado de derecho.

Así, con el estado de derecho comienza el articulado de la Constitución Española. Así, con el artículo 1.1 de nuestra ley más significativa y base de nuestro sistema democrático quiero comenzar yo este artículo.

Esto es un salto hacia la concreción, un salto hacia el «Estado de Derecho».

Debemos reconocer que nuestros constituyentes fueron valientes al definir y equiparar democracia con estado de derecho. Con este segundo término podremos trabajar y organizarnos mucho mejor porque este segundo término abandona la indefinición en la que navega la democracia para entregarnos directamente en los brazos concretos de La Ley.

Yo sé que hay mucha gente que no tiene ningún interés en conocer la inmensa diferencia entre estos dos términos por que se mueven como pez en el agua en la indefinición democrática y rechazan de plano las obligaciones que surgen del estado de derecho.

En cualquier caso, la aplicación de la ley se encuentra en la base de toda convivencia civilizada entre seres humanos. La aplicación de la ley  trae consigo la justicia social y ésta permite el desarrollo del ser H. en libertad e igualdad.

Esto es lo que es el estado de derecho y su gran diferencia con lo que es democracia. Si tienes alguna duda, observa lo que dice un verdadero librepensador como Nelson Mandela.

 

“Si no hay comida cuando se tiene hambre, si no hay medicamentos cuando se está enfermo, si hay ignorancia, y si no se respetan los derechos elementales de las personas, la democracia es una cáscara vacía, aunque los ciudadanos voten y tengan parlamento”. (Nelson Mandela)

La Ley es el sustento del estado de derecho.

Para que el estado de derecho funcione, deben hacerlo las principales instituciones de las que se ha dotado y que van a permitir que la Ley reine sobre la sociedad. Se trata de la justicia que la aplica, las fuerzas policiales que la vigilan, el parlamento que la crea y la reforma, el gobierno que se encuentra presente en todas sus fases, la administración del estado que se sirve de ella para servir al ciudadano, el ciudadano que la utiliza en sus relaciones sociales, etc.

El puzle es complejo, pero puede funcionar, si los tres poderes (legislativo, ejecutivo y judicial) se mantienen independientes y se controlan entre sí. De este equilibrio depende la propia existencia del Estado de Derecho.

El funcionamiento correcto e independiente de las instituciones que lo componen es la principal característica de lo que es el estado de derecho y de que éste existe, pero deben ser independientes para que puedan cumplir sus funciones y controlarse entre sí.

Principio de igualdad ante la ley, el gran desconocido.

La Constitución, que en su art. 14 nos dice que los españoles somos todos iguales, la igualdad no consiste en que seamos clones ni que todos tengamos que tener una cuenta bancaria con siete cifras, este es precisamente el gran error del 90% de nuestros conciudadanos, que cuando un político interesado les dice que todos tenemos que ser iguales, ellos entienden lo que quieren entender, y que no es otra cosa que vamos a ser todos ricos (igualación económica por arriba, todos iguales al más rico).

Esa igualdad no existe porque el ser H. es básicamente desigual, distinto, no existen dos iguales, solo la clonación conseguiría este aburrido objetivo. La única igualdad que existe y que puede existir es la “igualdad ante La Ley”, esa igualdad de trato que está ya reconocida en el mencionado artículo 14 de la C.E. y que solo la pueden garantizar los Tribunales con su actuación conforme a derecho.

El artículo 17 de la misma ley nos habla del derecho a la libertad, de las garantías del detenido y la detención provisional como una excepción y de los derechos que hay que observar en ella.

El artículo 24 es el más interesante para este caso, en él se habla del derecho a la tutela de los Tribunales, a un juicio justo, a la defensa, a presentar pruebas, en fin, a la presunción de inocencia.

La tutela de los tribunales constituye la base de lo que es el estado de derecho e implica todo el proceso desde el inicio, incluida la sentencia y el sistema posterior de recursos.

El sistema no es perfecto, pero es el único que garantiza un mínimo de justicia social que permite la convivencia de los ciudadanos en paz y el progreso de la sociedad; no obstante, para que esto sea posible los jueces deben ser independientes.

Los Tribunales de Justicia, guardianes del estado de derecho.

La tutela de los tribunales de justicia es la única garantía cierta del respeto a la libertad y la igualdad individual, de la defensa del débil frente al fuerte; es la única garantía del Estado de Derecho.

Ya sabes que el ser H. es egoísta por naturaleza, por ese motivo siempre tiende a buscar su propio beneficio y a incumplir las normas que se lo impiden; esta es la causa por la que el Estado de Derecho debe ser impuesto siempre por la fuerza y necesita de este entramado de instituciones y funcionarios que lo sirvan.

No os hagáis caso de esos «cantos de sirena» que circulan por ahí en boca de seres H. malvados que venden «buenismo». Todo eso es humo, una burda cortina de humo que solo pretende aprovecharse de ti y de tu voto y destruir tu propio bienestar.

Nunca ha existido un estado sin poder ni un poder sin fuerza. Si desaparece la fuerza, lo hará también y de forma simultánea el poder y el estado, lo que nos llevará inevitablemente a la barbarie.

Esto fue exactamente lo que le ocurrió al Imperio Romano cuando los soldados de sus legiones se fueron a sus casas abandonados por sus generales y sus emperadores: desapareció el estado y el orden, y le sucedió el caos, al que puso fin la parca luz prehistórica de los bárbaros que se alimentaron de sus cenizas.

Nunca os olvidéis de que los estados y las civilizaciones también desaparecen, solo tenéis que mirar hacia la historia.

¿Tienes más claro ahora lo que es el estado de derecho? Deja un comentario. Gracias.

Amador Moya

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